KINAM
ejercicios prehispánicos de autoentrenamiento

LAS POSTURAS DEL OESTE

Nombre del rumbo: Siwatlampa, rumbo femenino
Nombre de las posturas: Teka, acostado
Se relacionan con el sueño. Su característica es que el cuerpo descansa sobre el torso, entrando en contacto con la tierra. Son, por lo tanto, posturas terrestres, femeninas, acariciantes y protectoras, que nos cargan de Nawal, energía lunar negativa, útil para calmar el ánimo, disipar el estrés y relajar el organismo tras de un día de trabajo. En las sesiones de Kinam se usan como descanso. También se pueden practicar antes de dormir, a fin de propiciar el ensueño.


El Chacmol
Nombre popular: Chacmol
Intento: Nikuau’shikalli atlachinolli, soy el vaso del agua quemada

"Don Juan explicó que las gigantescas figuras reclinadas llamadas 'chacmoles', encontradas en las pirámides de México, eran la representación de guardianes. Dijo que la expresión vacía de sus ojos y caras era debido al hecho de que se trataba de guardianes de ensueño." (Carlos Castaneda, entrevista con Bruce Wagner)

El Chacmol es la más conocida postura del arte mesoamericano. Simboliza la unión del cielo y el inframundo, representados por la mariposa solar en su pecho y la banda de estrellas en su frente. En su forma básica, nos tendemos en el suelo bien estirados y nos recogemos las piernas con las manos, hasta que los pies toquen los glúteos, manteniendo las rodillas unidas. Luego estiramos el torso y lo apuntalamos con los codos. Finalmente, colocamos las manos en torno al ombligo, formando una vasija llamada Kuau'shikalli, vaso del águila o la energía.

Sobre esta postura podemos incorporar dos tipos de movimiento. El primero consiste en volver alternativamente la cabeza a izquierda y derecha, al compás de la respiración. Esto se llama "respiración de barredera" y tiene efectos en la psiquis. El segundo movimiento consiste en echar las piernas hacia un lado y otro, sin separar las rodillas, lo cual masajea activamente los órganos internos.

El Pez
Nombre popular: Michin, el pez
Intento: Se michin notona polaki teoatl, mi espíritu es un pez que nada en lo profundo

Esta postura aparece relacionada con prisioneros de guerra, pues representa la vuelta a la tierra. Su principal efecto es que estira la columna vertebral. Su grado más simple consiste en acostarnos sobre el suelo boca abajo. Colocamos las manos bajo los hombros y elevamos cabeza y torso tanto como sea posible, pero sin despegar el vientre del suelo. Una variante más intensa consiste en tomarnos las manos a la espalda, extendiendo los codos a ambos lados, y levantar la cabeza y el pecho.

También podemos aprovechar esta postura para flexibilizar las coyunturas de la cadera. Para ello, nos sentamos y hacemos la postura de la mariposa, uniendo las plantas de los pies delante del cuerpo y bajando las rodillas. Luego apoyamos los puños en el suelo y nos inclinamos adelante hasta quedar acostados. Finalmente, colocamos las manos sobre la espalda.

El Cadáver
Nombre popular: Mikto, el cadáver
Intento: Ninomakawa nenemi in Semanawak o’tli, permito que mi conciencia se expanda por el Universo

Esta postura tiene el propósito de dirigir la conciencia a la zona de la coronilla, a fin de que "abandone" el cuerpo físico y fluya libre por el Universo. Para ello, nos acostamos boca arriba y recogemos las piernas, ya sea cruzándolas o, mejor aún, uniendo las plantas de los pies. Las rodillas deben tocar el suelo. Los brazos se colocan a los lados con las palmas de las manos hacia arriba.

Cerramos los ojos y dirigimos tres respiraciones hondas y lentas a cada una de las coyunturas principales del cuerpo, en este orden: tobillo izquierdo, tobillo derecho, rodilla izquierda, rodilla derecha. ingle izquierda, ingle derecha, cintura, muñeca izquierda, muñeca derecha, codo izquierdo, codo derecho, hombro izquierdo, hombro derecho y cuello.


El Capullo
Nombre popular: Kochipilotl, el capullo
Intento: Nikalaki in noyoltlayamania, entro al jardín de paz de mi propio corazón

En esta postura, los miembros se repliegan, tal como hace un insecto cuando teje un capullo a su alrededor. Está relacionada con unos personajes conocidos como “danzantes”, que los arqueólogos interpretan como cadáveres. Es una postura muy sencilla; consiste en tendernos de lado en el suelo y recoger los miembros tanto como sea posible, atando las piernas con los brazos. Una vez que la respiración se calma, pegamos la cabeza a las rodillas, cerramos los ojos y le dedicamos trece respiraciones al intento del ejercicio. Luego repetimos lo mismo, pero para el otro lado. Esto tiene el efecto de calmarnos y bajar el metabolismo.

El Soñador
Nombre popular: Temikini, el soñador
Intento: Niwelmelawani se melawakatemiktli,
soy testigo imparcial de un sueño verdadero

Esta curiosa postura, muy útil para fortalecer los músculos del vientre, dejó testimonios en el arte olmeca. Como su nombre indica, es una postura onírica, sirve para dejar fluir la conciencia. Para comenzar, nos tendemos de lado en el suelo, apoyando la cabeza sobre una mano. También podemos seguir al grado siguiente, que consiste en pegar las plantas de los pies, manteniendo las piernas en el aire. Permanecemos en tal posición por varias respiraciones, y repetimos para el otro lado. Ya sea en el primero o el segundo grado del ejercicio, podemos tapar los oídos con ambas manos, lo cual resulta útil para meditar.